lunes, 27 de septiembre de 2010
Veo el teclado, siento el frio de sus teclas. Afuera llueve, las gotas limpian mis ventanas, y los truenos mis timpanos. Los relampagos me dan la esperanza de que en algún lugar queda algo de luz, pero se ve tan lejos, que sin duda esa luz no debe ser la mia. Y escucho, el sonido hermoso de las gotas golpeando la vereda, y el olor a humedad que entra por mi ventana semi abierta. La bocina de los autos que apurados buscan llegar a su hogar, quizas por tener alguien a quien abrazar, quizas solo para disfrutar. Que emoción, escucho que alguien golpea en mi departamento, alguien se ha acordado de mi en este día, pero no es más que un joven buscando a un señor de otro departamento. Mi alegria se fue instantaneamente, casi al abrir la puerta lo abrazo, que absurdo. Vuelvo a entrar, miro mi alrededor prendo un cigarro, agarro una medida de ginebra, y empiezo a llorar.
Vuelven los problemas, vuelven las escusas, todo parece girar alrededor de un punto infinito que parece jamás detenerse. Mi vida sigue dando circulos, miro a mi alrededor, mi trabajo, mi estudio, que hipocrecia, no es quien soy. No es quien gusto de ser. Miro este no es mi pasado, no es mi presente, y tampoco mi futuro. Tengo un par de sueños tirados, que digo que voy a cumplir, pero mentiras, si nisiquiera puedo vivir. Sigo cargando cosas, hacia ningun destino. Sigo siendo la mula de muchos, la burla de otros, la salvación de varios. Y a veces miro, todo esto. Miro algunjos esfuerzos q hago por ser quien no soy. Y me cuestiono, ¿Hasta cuando duraran? Si todo este espejismo, en algún momento se va a quebrar. ¿Cuando alguien me sostendra? ¿Cuando encontrare una mula que me deje cargar algo de equipaje. Siempre vivi solitario, pocas veces toleré la estupidez. ¿Que es lo que ha cambiado que no me reconozco?. No lo sé, solo sé que esto no me esta gustando. Veo viejos tiempos y digo, que lagrima podría caer de mi rostro, y veo los nuevos y digo, cuando pararan de caer de mi rostro. Sigo girando en medio de ese punto, que no para de mostrarme una y otra vez que se me acerca una amistad, una amistad vieja, la reconozco a lo lejos, cuanto tiempo ha pasado es un gusto verte, le respondo. A lo que susurró, el tiempo solo paso para hacernos mas sabios y aqui nos encontramos de vuelta unidos. Ha vuelto mi vieja amiga, la tristeza.
La vida se torna extraña nuevamente, este etapa pre depresión que me estaba absorviendo ya me absorvio, ya no puedo mirar otra cosa, no quiero, me asquea todo, pero de recordar jamás pararé. Si, todavía afirmo la soledad, era buena compañera. Lastima que me meti en la sociedad. Basura descomunal que me esta haciendo sangrar.
BOOM
La vida se torna extraña nuevamente, este etapa pre depresión que me estaba absorviendo ya me absorvio, ya no puedo mirar otra cosa, no quiero, me asquea todo, pero de recordar jamás pararé. Si, todavía afirmo la soledad, era buena compañera. Lastima que me meti en la sociedad. Basura descomunal que me esta haciendo sangrar.
BOOM
domingo, 26 de septiembre de 2010
Todos esperan que reaccione para que accione, a la gente le gusta sentirse miserable por lo inestable. No voy a cambiar, pero tampoco voy a continuar. Me tendría que alejar lejos para poder lograr algo. Ya no esperen que reaccione, una vez lo adverti, preocupense de mi cuando yo deje de preocuparme, este es el momento de lamentarse.
BOOM!
BOOM!
Me importa un bledo.
El tiempo pasa, todo continua, y yo me mantengo detrás. Nadie lo nota, sigo ahogandome entre notas. Descubro en cada momento lo abierto que queda el pecho, y lo dificil que es continuar. Recordar la cosa que más deseo olvidar. Tengo problemas para seguir, pero nose si quiero vivir. Todo me esta pesando, los recuerdos, los momentos, cada mirada esquiba, cada vez que esto vuelve a girar en la misma esquina. Y la gente, tan metida me recuerda, a aquella noche en que mi alma se siente pa la mierda.
Alejarme, es lo que haré, irme lejos para no volver. Caer en mi antigua historia, caer a mi antigua compañera, SOLEDAD.
Alejarme, es lo que haré, irme lejos para no volver. Caer en mi antigua historia, caer a mi antigua compañera, SOLEDAD.
lunes, 23 de agosto de 2010
Que decir? Que sentir? Encerrado entre candados, que entierran mi existencia dentro de aquella vieja madriguera. Sin posibilidad de salir, ya no veo como seguir, y pienso, y me vuelvo a rendir. Vuelvo a pensar, vuelven las ganas, pero luego se van. Y hago mi libro diario, mi balance anual para presentarme a mi mismo, y observo que la cuenta sueños, esta en negativo, la esperanza se desembarranco, ilusiones en cero. Aumento mi capital en miedo consecutivamente, aumentaron mis dudas, mis inseguridades. Invertir en cambios, era mi opción, pero como sé no lo logró tapar mi miedo, mi empresa se estancó. El tiempo avanza, pero no pasá, todo siguió igual, o peor.
¿En que invertir? ¿Hacia donde encaminar todo?
Y una luz aparecé, queriendo invertir su capital en mí, una luz que genera cambios en mi, y me dedico a invertir mi buen capital, en aumentar mis ganas, invirtiendo en ella, como ella lo hace en mi. Un crecimiento progresivo y unido. Y ya parecen quedar pocas dudas, pocos miedos, se van poco a poco, una cuenta los cancela, una cuenta llamada Amor.
¿En que invertir? ¿Hacia donde encaminar todo?
Y una luz aparecé, queriendo invertir su capital en mí, una luz que genera cambios en mi, y me dedico a invertir mi buen capital, en aumentar mis ganas, invirtiendo en ella, como ella lo hace en mi. Un crecimiento progresivo y unido. Y ya parecen quedar pocas dudas, pocos miedos, se van poco a poco, una cuenta los cancela, una cuenta llamada Amor.
martes, 11 de agosto de 2009
Sueño de niño, este libro de vida, letras como escudo, y estas hojas que se pierden, sublime me sale la letra, guardado en versos, calmados en mis ojos, vestido en la suave piel, por estos barrios luego de despertar se ha sembrado el terror, detestando esos juegos macabros, sus sonrisas, sus miradas, añorando rabia, que desde chico poseí escondida en aquellos cajones, trato de alejarme, y se acercan, mis esfuerzos son en vano, detesto cosas que finjo amar, para no ser esclavo de instintos anti humanos, imagino que no existen, aunque sea librarme de ustedes en sueños, de presencias, detesto lo que amo, simplemente ya no quiero evitar vivir, Pero…
Despierto mi odio, entre rejas aún me siento. Como una devastadora bestia segrego la muerte, veo mí alrededor contento en voraces rituales de dolor y sangre en donde la justicia se imparte. Hoy no puedo escribir de amor, sería mostrarle al vampiro que hay en mí la luz del sol, consumiéndose en mi interior y contra mis principios me encuentro. Y mi mirada cambio, desde el día que ví, soñé tantas veces con despertar, han de mirarme, pues digan que cambio, por que el odio ya hace tanto marca mi corazón, se murieron las ilusiones tiernas, se acabaron los momentos únicos, en el que creía vivir, antes de nacer. La mirada más dura, esa brota de mi, pero aún así no me atemorizo, busco en ese lugar donde esta todo el dolor, que me haga olvidar, y perdonar. Vivida esta vida, mandare a una victoria, una escena, quizás un cuento del que despertar, el más triste fondo de una laguna, que cae en aquella lágrima. Pienso en lo absurdo que es decir la verdad, si nadie quiere o sabe escuchar, sin aceptar todo esto, y sin entenderlo, pocas cosas deseo en la vida, pero la más deseada es la de no haber sido. Preguntareis por que, continúas verificaciones que da el mundo real, no quiero desvelar falsos recuerdos, difíciles de olvidar de este cuento sin final, atrapados en algo que se acabará. Recuerdo, que nadie era joven, por que siempre recuerdo, siendo aquel chico, y las cosas me deben haber pasado por meterme en cosas por adelantado. En esta triste ciudad, sin misericordia ni piedad. Cuantas veces soñé con eso, cumplir ese sueño, acaso lo tuve? Sueño, simplemente. Me encuentro casi inerte, rodeado de este charco de sangre que la gente no ha de ver, enrojecido por el color ese, que cae de mi cara, de mis venas por mis brazos. Todos o casi todos o muchos o muy pocos me conocen, mis actos los convocan, mi existencia puede dejar de ser gris e insustancial para convertirse en referente de los más grandes desvelos de esta humanidad, impedir todo esto. De este mísero personaje sin un linaje, sin historias, convertirme en heredero de Caín.
Os decís que mire a mi alrededor, violencia que crece en ciudades y suburbios, en un modelo neoliberal que ocluye la posibilidad de cambio, un sistema cerrado que terminara en explotar, poder pasar a pertenecer a este libre mercado solamente con comprar un arma para transformarse de un abatido hombre, hundido en una depresión, ahora lo vigoriza un odio sin fronteras, pasar de ser un subhombre, un hombre derrotado, a pasar a ser un temeroso hombre, al que todos han de temer. Dejar de ser un inofensivo, inoperante, desecho marginal y triste, un numero arrojado al canasto a no padecer la desdicha, a provocarla.
Ocurre que el odio, en la sociedad que vivo, de exclusión, es más cruel que en las sociedades de clases, cruel e irracional, sin ideología, no se canaliza ya siquiera organizado, hoy su virulencia, su espesor estuvo siempre pulido por la ratio ideológica, hoy ya no queda nada.
Os pedís que tenga compasión, os pedís que me entregue a lo que nunca pertenecí, quiero volver al principio, donde lo material era un recurso no una necesidad, allá donde solo existe la realidad, y no esto que fingimos llamar realidad.
Despierto mi odio, entre rejas aún me siento. Como una devastadora bestia segrego la muerte, veo mí alrededor contento en voraces rituales de dolor y sangre en donde la justicia se imparte. Hoy no puedo escribir de amor, sería mostrarle al vampiro que hay en mí la luz del sol, consumiéndose en mi interior y contra mis principios me encuentro. Y mi mirada cambio, desde el día que ví, soñé tantas veces con despertar, han de mirarme, pues digan que cambio, por que el odio ya hace tanto marca mi corazón, se murieron las ilusiones tiernas, se acabaron los momentos únicos, en el que creía vivir, antes de nacer. La mirada más dura, esa brota de mi, pero aún así no me atemorizo, busco en ese lugar donde esta todo el dolor, que me haga olvidar, y perdonar. Vivida esta vida, mandare a una victoria, una escena, quizás un cuento del que despertar, el más triste fondo de una laguna, que cae en aquella lágrima. Pienso en lo absurdo que es decir la verdad, si nadie quiere o sabe escuchar, sin aceptar todo esto, y sin entenderlo, pocas cosas deseo en la vida, pero la más deseada es la de no haber sido. Preguntareis por que, continúas verificaciones que da el mundo real, no quiero desvelar falsos recuerdos, difíciles de olvidar de este cuento sin final, atrapados en algo que se acabará. Recuerdo, que nadie era joven, por que siempre recuerdo, siendo aquel chico, y las cosas me deben haber pasado por meterme en cosas por adelantado. En esta triste ciudad, sin misericordia ni piedad. Cuantas veces soñé con eso, cumplir ese sueño, acaso lo tuve? Sueño, simplemente. Me encuentro casi inerte, rodeado de este charco de sangre que la gente no ha de ver, enrojecido por el color ese, que cae de mi cara, de mis venas por mis brazos. Todos o casi todos o muchos o muy pocos me conocen, mis actos los convocan, mi existencia puede dejar de ser gris e insustancial para convertirse en referente de los más grandes desvelos de esta humanidad, impedir todo esto. De este mísero personaje sin un linaje, sin historias, convertirme en heredero de Caín.
Os decís que mire a mi alrededor, violencia que crece en ciudades y suburbios, en un modelo neoliberal que ocluye la posibilidad de cambio, un sistema cerrado que terminara en explotar, poder pasar a pertenecer a este libre mercado solamente con comprar un arma para transformarse de un abatido hombre, hundido en una depresión, ahora lo vigoriza un odio sin fronteras, pasar de ser un subhombre, un hombre derrotado, a pasar a ser un temeroso hombre, al que todos han de temer. Dejar de ser un inofensivo, inoperante, desecho marginal y triste, un numero arrojado al canasto a no padecer la desdicha, a provocarla.
Ocurre que el odio, en la sociedad que vivo, de exclusión, es más cruel que en las sociedades de clases, cruel e irracional, sin ideología, no se canaliza ya siquiera organizado, hoy su virulencia, su espesor estuvo siempre pulido por la ratio ideológica, hoy ya no queda nada.
Os pedís que tenga compasión, os pedís que me entregue a lo que nunca pertenecí, quiero volver al principio, donde lo material era un recurso no una necesidad, allá donde solo existe la realidad, y no esto que fingimos llamar realidad.
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