sábado, 14 de marzo de 2009

Contare una historia, de un muchacho y una muchacha, que hace un tiempo sus dos almas se fundieron, en una mirada intensa, en una mirada sin tiempo. Sus dos espíritus coincidieron, encontrándose juntos en este mundo incierto. Bastaron los segundos, para que exista el sentimiento y el recuerdo, por que entre ellos no existía el tiempo, era algo eterno. Bastaron los momentos, para sonreír como idiotas, alegres de que el destino los haya unido sin remedios.

Yo sé que tu conoces esta historia, solo quiero refrescar tu memoria. Quien diría, que acá la escribe un protagonista, y quien diría que hoy quiero festejar por este tiempo, en el que has crecido, y te has convertido en la mujer que hoy amo sin razón. Y aunque muchas veces parezca que me he quedado sin palabras, sin prosas, o poesías. Todavía me queda el deseo de estar a tu lado, este tiempo es el responsable, de que ya no haya palabras de expresarlo, y de asegurar que el decir te amo, se ha quedado pequeño entre mis brazos. Entiende, que amo sin condición y por fortuna, la lluvia del amor tan generosa, y límpida, mojo nuestra piel sedosa, fulgente y nacarada por la luna. Hoy, simplemente una fecha más, quería refrescar tu memoria, y que recuerdes que por aquí este maniático con cordura te ama con locura. 


Te Amo Ayelén (L)


1 mes hermoso junto a vos (L)

jueves, 12 de marzo de 2009

En lo sencillo esta la felicidad, y en lo sencillo te encontré, y poco a poco te ame.

Te amo Ayelen :) (L)

miércoles, 4 de marzo de 2009


Miedo del interior que estremece mi pecho, gritando me encuentro; y aquí estoy a lo lejos, mirando la noche, y en la luna te veo. Dichosa tu suerte, muchas veces escuché, tener mi felicidad en la palma de tu mano. Sabes bien, siempre escondí el dibujo mal pintado de mi corazón, y tú te lo has robado. Y ya no me queda más que escribir, en días volveré a partir, y te veré, compréndeme, te extraño, mi vida no es la misma, no lo niego. Sin embargo, la distancia casi no importa si sé que detrás de estos kilómetros tú me esperas. Ya he llegado, ha pasado el tiempo, y sigues a mi lado. Hoy, un día más, te miro yendo y viniendo, ya se hizo la tarde, estas aquí. Otros a nuestro alrededor, y anoche me preguntaste por que mi escribir, debería preguntarme por que este sentir, tan hermoso que no piensa partir. Sensaciones nuevas, me has hecho vivir. Y que eres en mi, quizás musa por que se te añora; aire por que llenas mis espacios tan vacíos y me haces falta para respirar; inspiración pues en tu nombre se escriben poesías; eres motivo, tan solo tu existencia marca mi vivir; eres silencio, brindas tranquilidad y paz; eres cautela, sigilosa te mueves con tu brisa fresca; eres, eres el amor de mi vida; eres eso y mucho más, y aquí no se habla más.



G&A (L)

Eres como aquello que genera vida, y poco a poco me dominas, no soy nadie sin ti, nada seguro que hay en mí, y ahora aquí lloro por ti, aquí sin tu presencia y lejos de ti. Así no puedo estar, camino por calles y me pierdo, tomo un libro y ya no lo veo, quiero dormir y apareces de nuevo. Soy como aquellas estrellas sin su cielo, vivo sin vivir por que no te tengo, soy un desastre sin ti. Quise cambiarlo en un momento, pero me di cuenta, que no soy nadie sin ti. Te necesito junto a mí, por que sin ti, no se vivir.

martes, 3 de marzo de 2009

Mirabas como si no pudiera amar, haciendo propicio el momento sensato en el que podía resbalar, con cautela me defendí, y seguí, el fuerte se encontraba en mí. Conociéndote, comprendí, que mi alma caminaba al encuentro con la tuya, el camino se hacía largo, y de mi lado las sombras no querían escapar, buscándote en las noches, me solía ver. Día a día, construimos algo, retratos con esencia que no dejan de surgir, pincelando tu retrato en mí reflejo, te encontré. Caminos ensombrecidos quedan por recorrer, neblinas que nos van a confundir, pero de esto no quiero escribir, pues el presente hay que vivir.

A tu lado todo parece incitar a la permanencia, alma que recorre despacio mi vereda, instalándote aquí, quedándote sin espera para poseer todo lo que queda de mí. Ahora hay que seguir el camino estrecho que nos hace sonreír, y en silencio perseguir, la esperanzadora necesidad de una unión sin final.

lunes, 2 de marzo de 2009

Y aquí queda tu perfume recordando tu espíritu. Siento tu respiración tan cerca de mí, donde en mis manos encontré las tuyas acompañando con locura, y ya carente de palpitación me encuentro, si el amor me ha vuelto débil frente a ti. Anhelo acariciarte, calida y tiernamente como el humo de incienso, y poco a poco envolverte suavemente, traslucida semitransparencia, y así se entrega mi deleite, sutil baile que anima al éter.
Y en este mundo de sueños, aparecen los demás, aunque de momentos, no hace falta nadie más, con un vos y yo, nos sabemos conformar. Y no quiero despertar, si me llegas a faltar, no queda nada para continuar.

martes, 24 de febrero de 2009

Lo que he imaginado desde chico, presencia que me hacia sonreír, y quizás pensar algo feliz. Y la esperaba a ella y al despertar no era más que mí soñar. Una vez creí haberme cruzado con ella, al tiempo note que no era ella, los errores sirvieron y de malas selecciones y decisiones te encontré.
Te encontré, sueño perdido de mí existir, deseo hecho realidad, dulce y pura realidad. Debías ser tú, a la vuelta de mi mirar, estabas, quien me hace pensar, te analice, y quizás demasiado reflexioné. Te volví a mirar, eras tan profunda, me perdía en tus ojos como aquel barco en altamar; tu sonrisa, rara vez era verla salir, tenía un destello que solo encontré en ti; tus manos algo frías y marcadas, ya muy decididas; tu personalidad, mujer de mil caras, hechizó al pobre loco que aquí ha de escribir, y esos roces tan suaves que solo tu me haces sentir. Era obvio eras tú, habías llegado, cuidarte, amarte, y buscar mi felicidad en tu felicidad, era mi deber. Habías llegado, para hacerme sentir todo lo que nadie había podido, y con rasguños tocaste mi alma, conociendo lugares escondidos en esta caja de madera que algunos llamaron corazón.
Si sí, cierto es, amor de mi vida, eres tú, llegando un día, para comenzar algo, que no pretendía, historia sin final, que tampoco sabe donde ira a parar, si de tu lado jamás querré escapar.